Karl Lagerfeld & Martin Margiela
- 11 jun 2015
- 2 Min. de lectura

Del gusto por el anonimato, al amor por la exposición.
MM: ¡Hasta que por fin lo conozco señor Lagerfeld!
KL: Se equivoca… ¡la sorpresa es mía! ¡Para mi es todo un gusto conocerlo! Un personaje tan importante en este medio, pero a la vez tan anónimo.
MM: Lo sé, lo reconozco, siempre he sido muy ajeno a los medios, puede sonar algo arrogante pero… me siento muy afortunado al lograr mantener mi identidad oculta.
KL: Tiene razón, en ese aspecto somos muy diferentes, pero no cree qué ese anonimato le ha impedido sentir de cerca la admiración de las personas por su trabajo, grupo en el que me incluyo.
MM: Como todo en la vida, tiene sus pro y sus contra, probablemente eso sea en lo único que lo envidio, pero le aseguro que si usted conociera la paz que trae el poder mantener en privado su vida privada, tal vez eso lo sacrificaría.
KL: Opino, que esta cuestión está en gustos, por lo menos para mí el contacto con las personas es fundamental, porque puedo percibir sus reacciones…
MM: Que pena interrumpirlo, pero en este momento para mi eso es algo que ya no es tan genuino …
KL: ¿Cómo así por qué lo dice?
MM: Porque en estos momentos, donde nuestro tabajo de creación dura una eternidad, en comparación a lo que se demoran los medios en dar sus opiniones… las personas hablan a su conveniencia y no muestran su verdadera posición frente a lo que piensan de nuestro trabajo, creo que la mayoria de las veces opinan por intereses.
KL: Insisto que aunque tenga la razón, es incomparable cuando alguien que halague su trabajo le diga de frente palabras de admiración, para mi esos momentos son los que hacen valer todo el esfuerzo.
MM: Sin embargo, usted tambien ha sido un personaje reconocido por amar el mundo del espectaculo y siento que eso influye mucho.
KL: La verdad no quisiera entrar en una discusion por este tema con usted señor Margiela, me gustaria que pasemos a hablar de su trabajo!
MM: Estoy de acuerdo, siga a mi taller señor Lagerfeld…



Comentarios